Archive for 10 junio 2012

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Stick around

10/06/2012

I’m Cassey McCall, alongside Dan Rydell. You’re seeing “Sports Night” on CSC, so stick around.

Nadie puede negar que Internet es el paraíso perdido. Es el baúl de los recuerdos. Es el almacén del Área 51, donde se guarda el Arca Perdida de Indiana Jones, junto a Twin Peakes y a las primeras temporadas del Batman de Adam West. Es muy difícil que algo no se encuentre en Internet a día de hoy.

Por eso, hay un indicativo claro para saber cuándo no se valora lo suficiente una serie o una película. Y esto es lo que pasa con la primera creación del gran (ya sabéis que soy un fan, así que de aquí en adelante perdonarme las adulaciones) Aaron Sorkin: Sports Night.

Estamos a dos semanas del estreno de la nueva serie de Sorkin: The Newsroom. Mis expectativas son muy altas. Y es normal, finalmente se han juntado mi escritor de televisión favorito (empatado posiblemente con Steven Moffat en el puesto) con mi cadena predilecta. Aaron Sorkin se ha unido a la HBO y de ahí sólo puede salir algo bueno.

Consejeros de comunicación con veinte “push line” por minuto

A Sorkin siempre se le recordará por The West Wing. Serie de la que fue creador y showrunner durante cinco temporadas. Sin embargo, aunque irregular, su carrera televisiva siempre ha sido más que destacable. Todos conocen Studio 60 on the Sunset Strip una propuesta que no terminó de funcionar a pesar de tener grandes momentos y, por supuesto, magníficos diálogos. Además, la serie se produjo en un momento en el que nacía también 30 Rock de Tina Fey en la misma cadena, la NBC. Fey había formado parte del conocido programa Saturday Night Live programa que tienen como referencia ambas series de televisión, aunque cada una está enfocada desde un punto de vista muy distinto, uno como comedia sitcom y la otra como drama. Sin embargo, la polémica vino cuando Sorkin se quejó de que la NBC le había negado el acceso al programa para poder documentarse para su show, mientras la cadena le había permitido total acceso a la antigua guionista de él.

Esto ya indicaba mucho la confianza de la cadena en el proyecto de Sorkin.

Sin embargo, pocos recuerdan qué hubo antes de The West Wing. Y es un caso muy curioso de analizar también.

Sports Night nos coloca en el día a día de un programa de deportes. Tercero en share en su franja de emisión (11:00pm), sólo detrás de ESPN y FOX.

Se trata de una comida sitcom que no es nada similar a la sitcom convencional. Y ese fue su gran problema. Era el año 1998 y una comedia de 20 minutos por capítulos debía ser una comedia de 20 minutos por capítulo. Más si la situas en una network como la NBC. Sin embargo, no es esto lo que surgió.

Those stories plus…

Sports Night tiene todo lo que define a Aaron Sorkin, diálogos rápidos y brillantes, esa energía de las conversaciones de pasillo que tan famosa hizo a The West Wing. De hecho, son varias las ocasiones en las que uno de los personajes dice a otro: “Walk with me.” antes de comenzar a tener una conversación.

Los personajes son geniales. Rompen muchos clichés, mientras que mantienen lo necesario común para que tenga la gracia. Las referencias deportivas son muchas y en muchas ocasiones aquellos que no somos expertos en uno de los deportes del que hablan (o no sabemos detalles del deporte hace 14 años) podemos sentirnos perdidos. Pero, en muchas otras, los comentarios son grandiosos. Me acuerdo, por ejemplo, las constantes referencias de Dan (uno de los presentadores) quejándose cuando da los resultados deportivos de que el soccer (el fútbol en USA) es demasiado aburrido y su consejo que hagan las redes más grandes para así poder marcar más goles.

Sin embargo, el problema de la serie fue que no se le comprendió. Ni siquiera la cadena que la emitía. Algo muy evidente cuando vemos cómo hasta el final de la primera temporada y aún con la negativa de Sorkin, se incluían risas enlatadas, muy fuera de lugar, para subrayar los chistes. Pero, la cuestión era que se trataba de una serie que se movía desde el drama a la comedia sin problema. Podían soltar un chiste magnífico y en la siguiente escena hacer un alegato a la libertad de prensa que ocupase cinco minutos del capítulo. No lo comprendían. No era una sitcom estándar.

Por eso se canceló después de su segunda temporada. Lo único bueno que se puede sacar de eso es que, si no llega a cancelarse posiblemente nunca se hubiese llevado a cabo The West Wing, no tal como la conocemos; pues, Sorkin sólo estuvo con su cabeza totalmente en ella después de la cancelación de Sports Night.

Se puede encontrar en Internet sin problema. En eMule en castellano y por torrent varios en Inglés. Sin embargo, no hay subtítulo alguno en castellano. Eso es lo sorprendente. Una serie de Aaron Sorkin, uno de los grandes de la TV, y sólo se puede ver con subtítulos en inglés. Aún así la recomiendo a todos. Merece muchísimo la pena.

Con The Newsroom Sorkin vuelve a adentrarse en el mundo de la televisión. Sin duda, la comunicación es algo que interesa mucho al guionista (recordemos que The West Wing estaba centrado también en el departamento de comunicación de la Casa Blanca). Esperemos que esta vez sea la vencida y la retribución que Aaron Sorkin se merece en la televisión.

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Ahora sí, ahora no

03/06/2012

Ayer vi Snow White and the Huntsman (Rupert Sunders, 2012). Y juro que mi decepción fue mayúscula. No porque tuviese expectativas. A estas alturas ya todo sabemos lo que estas películas nos ofrecen y, por eso, si no vamos predispuestos a ello se debe a nuestra ingenuidad, y nada más. No. La cuestión fue que aún sabiendo a lo que iba la película resultó aburrida, salvo en un par de ocasiones, donde los despropósitos mostrados hicieron que soltase una carcajada. Ganándome así miradas entre la gente de mi alrededor.

La generosa Ravenna bañada en la leche que repartirá entre los necesitados

Pero bueno, este post no es para destrozar la película sin más. Sino que es para decir cuál creo que es el problema por el que no funciona.

No me meteré en el tema de hasta que punto Kristen Stewart es más hermosa que Charlize Theron. Sino en otra cuestión. Personajes planos. Creo que todo se reduce a eso. Sí, es Blancanieves. ¿Y?

Cuando vemos un película, puede que nos interese la historia, por el motivo que sea; pero, lo que nos tienen que atrapar son los personajes. Y si tenemos a personajes planos, sin conflicto interno, sin intenciones apenas. Entonces, ¿cómo van a resultar interesantes al espectador?

Esto es algo que, por otro lado, tiene una ventaja muy clara: no se necesitan grandes actores. Si Stewart y Hemsworth lo están petando ahora, pues nada, les damos el papel. Total, para lo que van a hacer en cámara, da igual que tengan horchata en sangre.

Sólo hay, en toda la película, una excepción: Ravenna. La malvada reina está interpretada por una actriz de verdad, lo que le hace capaz de crear un conflicto interno en el personaje. Nimio, sí. Pero, te lo crees, que ya es más que lo que ocurre con los otros tres personajes de más protagonismo de la historia. Personajes cliché sin conciencia propia, que actúan sin saber por qué (SPOILERS):

  1. William: Amigo de la infancia. Destinado a ser su amante. Se siente culpable por haberla abandonado. Cuando oye que está viva no lo duda y, como la ama, se lanza a internarse en el Bosque Oscuro junto a sus enemigos (que lógicamente desconocen quien es a pesar de ser el hijo del líder rebelde) para salvarla. No hay más preguntas.
  2. El cazador: Es un borracho. Va, me lo creo. Está martirizado por la muerte de su mujer, de la que se siente culpable. Sin embargo, parece que esto sólo sucede cuando alguien la menciona, mientras tanto no parece que le ocurra nada al respecto. Umm… sospechoso. Supuestamente se mueve por el oro, pero no duda en renunciar a él para marcharse al averiguar la identidad de Blancanieves. Pero, cuando ve el fuego, vuelve. Y ya lo había hecho en dos ocasiones distintas. Decir que no y al medio minuto decir que sí. Se enamora de Blancanieves, pero no ha tenido tiempo ni de hablar con ella apenas. Sin embargo, por supuesto, es su verdadero amor, porque al besarla ella se despierta. Dice que le seguirá a cualquier parte. Como si fuera un gran logro conseguido por la muchacha. A mí, desde el principio, me parece que el hombre no tiene mucha idea de lo que quiere. Se le convence muy fácilmente. Menos mal que en ese reino no hay demasiadas sectas. No hay más preguntas.
  3. Blancanieves: De pequeña todo el mundo la quiere. Se supone que por su belleza. Pero no, leñe, es que la actriz que le interpreta de niña es muy mona y se le ve lista a la muchacha. Pero, la encierran en la pobre y a la chica se le comienzan a escapar las ideas y se queda con la cara de atontamiento constante de la gran actriz llamada Kristen Stewart. Eso sí, después de años de encierro, la chica es rápida como la que más. Todo el mundo en el Reino reconoce su rostro, aún cuando supuestamente se encontraba muerta (guardias, pueblo llano, todos). Todo el mundo le dice que es la elegida, pero ella muestra indiferencia hacía los comentarios. Hace como que no existen. Pero, muere. Y revive. Y entonces lo tiene claro, y entonces sabe soltar discursos épicos. Y entonces, con cuatro frases cutres convence a todos los rebeldes (a los que ya se les ve que tal como está su posición tampoco les hace falta mucho más para lanzarse contra un castillo enorme sin dudarlo). No tiene ni guarra idea de pelear. Pero, se pone una armadura y vamos, sin parar de dar mandobles a diestro y siniestro. Y, por supuesto, será una reina magnífica. No hay más preguntas.

(FIN SPOILERS)

Actúan llevándose por la historia. No toman decisiones coherentes. Toman las decisiones que deben tomar para seguir el rumbo del esquema preestablecido en muchas películas anteriores. No muestran antecedentes que expliquen sus cambios de actitud. No muestran nada.

Por jugar con la manzanita

Ni siquiera los pobrecitos enanos, interpretados por grandes actores a la altura de  Ian McShane (posiblemente el mejor de toda la peli) o los casi a su nivel Bob HoskinsRay WinstoneNick Frost y Toby Jones. Ni siquiera estos, al principio 8 y luego 7, tienen coherencia con lo que te han contado ellos mismos sobre sí. El único que la cumple es Muir (Hoskins), el resto sólo le siguen por tocar a un venado.

Y, ahí llegamos a la parte más divertida de la película. Tres instantes en los que se me escapó una carcajada y otro en el que me dio un subidón de azúcar (POSIBLES SPOILERS):

  1. Blancanieves rezando el padre nuestro: Única mención religiosa explícita. Con cola. No pega con el personaje. No pega con la situación. No pega con el conflicto. Pero, imagino que el guionista vería muy necesario poner esa escena por… bueno, porque quién no querría ver a Kristen Stewart rezando el padre nuestro, ¿no?… Vale.
  2. Las cicatrices nos protegen: Ravenna se alimenta de la belleza. Ya lo hemos visto. Así, ninguna mujer está segura. Pero, un gran grupo de mujeres pseudo-amazonas a descubierto la clave… dos cortes en la mejilla. Así no somos hermosas. Vale.
  3. Te voy a decir exactamente quién eres y lo que puedes hacer si sobrevives a esta trampa de la que tan fácilmente te van a sacar: No es James Bond, no. Pero, da igual. Ravenna no duda un instante en decirle todo lo que sabe a Blancanieves (pensando que se la va a cargar en el instante, claro). Supongo que la malvada bruja se sentía sola y pensó que estaría bien contarle a Blancanieves que sólo ella podía matarla. Y, de repente, justo, llega el verdadero William y el Huntsman y ella desaparece. Qué fallo. Vale.

Por último, destacar el santuario. Ese lugar mágico. Hermoso. En el que las hadas (que vuelan por lo que tienen motor de inercia propio) se meten y salen (literalmente) de los animales que viven. En el que todo es bonito. En el que los venados tienen flare venido de ninguna parte para reflejar en la cámara antes de convertirse en mariposas. Subidón de azúcar. Gracias.

(FIN SPOILERS)

Y por favor, dejad el flare de post-producción. En serio. Optical Flares es un programa magnífico. Pero, no hace falta demostrarlo cada dos minutos de película. JJ Abrams ha creado una escuela que acabará con el mundo.

Tiempo al tiempo.

Puntuación: 4/10