Archive for the ‘Críticas’ Category

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30 minutes after: Pontypool

30/09/2012

El cine canadiense es un cine en ocasiones extraño e influido básicamente por tres corrientes: cine indie americano, cine francés y David Cronenberg (así, en general). Es muy raro que salga de sus fronteras, más si como ésta película, es de corte bastante independiente. Sin embargo, Pontypool (Bruce McDonald, 2008), a pesar de todo esto, tiene cierta “fama” entre los amantes del cine de terror por ser una de las últimas originales películas de zombies. Con un nuevo tipo de infección y sin mostrar apenas los zombies.

Sinopsis: Thriller psicológico que presenta una situación en la que un virus mortal infecta la pequeña ciudad de Ontario.

Guión: Pontypool es una película cuyo guión se desarrolla de una forma excelente, sobretodo en su primera hora. Con un inicio muy bien asentado, nos muestra el funcionamiento de un programa de radio de una pequeña población canadiense para comenzar a entrar en una serie de sucesos extraños sobre los que poco conocemos, pues como los personajes, estamos encerrados dentro del estudio de radio. Tratando de informar, pero sin saber qué sucede. Tiene grandes reminiscencias del famoso caso de La Guerra de los Mundos de Orson Welles de 1938.
Es cierto, sin embargo, que en la última media hora el guión comienza a perder firmeza. Al guionista se le comienza a ir un poco de madre la historia y entra en un nivel más subrealista. A pesar de ello, consigue convencerte hasta los extraños últimos 10 minutos.

Something weird is going on.

Realización: Excelente. Con mano firme consigue aprovechar al máximo un espacio mínimo para constantemente mantener tensión. Nos vemos encerrados en el espacio, como los personajes, pero no agobiados por él. Un gran uso del montaje, del ritmo dramático y del sonido hace que te encuentres con una tensión mayor de la que podrías tener viendo cualquier thriller de Hollywood.

Opinión personal: Desde mi punto de vista se trata de una magnífica historia, bien tratada y que mantiene un interés constante. Me ha gustado la puesta en escena y el buen uso (totalmente justificado) del cambio de idioma entre Francés e Inglés. A pesar de que en muchas ocasiones no se explica demasiado, quizá cuando lo hace no logra sino hacer que la propia historia pierda un poco de sentido en sí mismo; por lo que personalmente hubiera preferido un poco menos de “explicación”.
A pesar de que el guionista sale un poco mal parado al final de la historia, me ha gustado tanto, que llego a perdonárselo (y eso no es fácil).

Nota: Posiblemente analizándola con algo de tiempo la nota bajaría a 7, pero dado que la acabo de ver hace muy poco, aún me tiene algo “extasiado”, por lo que le perdono el irregular final y le planto un 8/10 muy agustamente.

30 minutes after es una sección de crítica cinematográfica en la que las críticas se han escrito aproximadamente treinta minutos tras el visionado de la película, apuntando de esta forma las primeras impresiones, sin ser analizadas, contrastadas o influidas externamente.
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30 minutes after: Boy A

30/09/2012

Boy A (John Crowley, 2007) fue la película que, podríamos decir, demostró la capacidad interpretativa con la que contaba Andrew Garfield. En este drama comparte escenas con el gran Peter Mullan. Duo, por tanto, excepcional con el que cualquiera querría contar para su película.

Sinopsis: Jack (Gardfield) acaba de salir de la cárcel después de pasar la mayor parte de sus 24 años entre rejas por matar a un niño cuando era menor de edad.

Guión: La película cuenta con un guión que se enfoca en el dilema de interno del propio Jack, que no puede olvidarse de lo que hizo, muy a pesar de haber cambiado y que Terry (Mullan) constantemente le recuerde que  ya no era el niño que fue. La trama principal está, aunque a un ritmo no muy rápido, bien llevada, al igual que la (aunque simple) subtrama amorosa de Jack; sin embargo, la subtrama que protagoniza el personaje de Terry parece un poco forzada con el único objetivo de servir como excusa para el último giro de la trama, pues ni siquiera cumple completamente con el propósito de dibujar mejor el personaje interpretado por Mullan.

Who deserves a second chance?

Realización: Con un montaje correcto, la mayor pega que se le puede achacar es que el excesivo número de flashbacks (quizá no todos necesario para la comprensión total de la historia) a veces parecen mostrarse de forma un poco forzada. Sin embargo, la dirección de Crowley, aunque no destacable; es correcta.

Opinión Personal: Personalmente, más allá de la historia en sí, opino que lo realmente interesante de la película es su mensaje. Se nos llena siempre la boca al hablar de que hay que dar a la gente segundas oportunidades, pero, ¿quién elige a quién concedersela? ¿Y bajo qué reglas? ¿Qué hace que una persona sea merecedora de ella mientras otros no? La gente cambia, eso decimos, pero luego no lo aplicamos. Sin duda, una temática que da juego, y que pocas veces se muestra desde el punto de vista desde el que lo hace Boy A.

Lo mejor: Andrew Garfield lleva sobre sus hombros un papel protagonista muy complejo y dramático de manera excelente.

Lo peor: La parte con más “chicha” de la película llega muy al final y de manera menos desarrollada de lo que se podría.

Nota: 6,5/10

30 minutes after es una sección de crítica cinematográfica en la que las críticas se han escrito aproximadamente treinta minutos tras el visionado de la película, apuntando de esta forma las primeras impresiones, sin ser analizadas, contrastadas o influidas externamente.
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30 minutes after: Sound of my voice

29/09/2012

30 minutes after es una sección de crítica cinematográfica en la que las críticas se han escrito aproximadamente treinta minutos tras el visionado de la película, apuntando de esta forma las primeras impresiones, sin ser analizadas, contrastadas o influidas externamente.

Sound of my voice (Zal Batmanglij, 2011) fue una de las películas de las que más se oyó hablar en el festival de Sundance 2011. Se trata de una película de corte independiente, protagonizada por Brit Marling, muy conocida también ese año por ser la protagonista de Another Earth (Mike Cahill, 2011).

Sinopsis: Trata sobre una pareja que se infiltra en una secta en el valle de San Francisco y conoce a su líder.

Guión: El guión resulta de inicio bastante interesante. Tiene un guión que simplifica mucho lo que podría tratarse de una trama mucho más complicada y elaborada; pero que, sin embargo, funciona y hace que puedas comprender fácilmente, sin comerte la cabeza, lo que sucede. A pesar de que la trama principal es predecible en varios momentos, Batmanglij consigue que uno se olvide de ello gracias a los giros argumentales que, aunque no espectaculares, hacen que la historia tome una dimensión distinta en el momento en el que se está convirtiendo en algo ya visto en más ocasiones.
Como muchas películas están haciendo últimamente, la última escena redefine la película, de forma sutil (aunque podría serlo más aún), pero eficaz.

Realización: Se trata de una película sencilla. No cuenta con grandes aspavientos, ni planos imposibles, pero la historia no los pide; lo cuál hace que lleve un ritmo excelentemente acorde con el argumento de la película. Sin embargo, la separación de cada una de sus secuencias de forma numérica mediante un título en pantalla, como si se tratase casi de un libro; es innecesaria y puede llegar a sacar al espectador de la historia en algún momento.

How commitment are you, Peter?

Producción: Como película Independiente que se precie; cuenta con muy buena producción. No tiene apenas localizaciones, todas ellas muy sencillas; y que cumplen con su cometido perfectamente. Se nota que todo está cuidado y medido a las necesidades del guión; o viceversa. No choca de ninguna manera nada extraño. Sabemos que, aunque no debería, en muchas ocasiones sucede así.

Opinión: Creo que la película consigue tomar un tema, desgraciadamente más cotidiano de lo que debería, como son las sectas; y tratar de analizarlo sencillamente con una vuelta de tuerca argumental. El hecho de que la líder de la secta diga venir del futuro (no estoy spoileando mucho la película por decir esto, tranquilos), plantea una duda constante sobre si es cierto o no esta afirmación, que se mantiene hasta el final de la película; algo que se debe por una lado al guión en general, que administra perfectamente la información que va proporcionando al espectador según avanza la película; y por otro lado, más específicamente al personaje de Maggie (Marling) que resulta tan hipnótico y extraordinario que es imposible llegar a creerla como una timadora.

Lo Mejor: La actuación increíble de Brit Marling. Hipnótica y cautivadora.

Lo Peor: En algún momento, la trama principal puede ser un poco predecible.

Nota: 7/10

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Amanece, atardece

09/09/2012

El mundo de las secuelas de películas en muchas ocasiones es más complejo de lo que parece desde el primer punto de vista. La lógica nos diría que si hacemos una secuela de la película es porque la primera parte funcionó bien y que, aunque cambiado la historia, la secuela tiene que contar con los mismos elementos que formaron parte de la primera y que propiciaron esa popularidad.

La cuestión está en: ¿cuántos de estos elementos hacen realmente falta para hacer que la secuela sea una verdadera continuación de su predecesora? E incluso: ¿Puede una secuela constituirse como una película casi independiente sin que se rompa el hecho mismo de su consideración como secuela?

Pensemos, por ejemplo, en la saga de Spiderman de Sam Raimi. En las tres cambian elementos de la historia, pero se mantienen siempre los mismos puntos que caracterizan la franquicia: personajes (y actores), tramas y subtramas, dilemas, complicaciones, barreras, etc. La película se reinicia argumentalmente con un nuevo malvado y vemos otra vez cómo Spiderman se vuelve a enfrentar a unas situaciones similares en esta nueva aventura.

Curiosamente, el caso contrario sucede con un de las sagas más importantes de la historia del cine: Alien. Todas las películas de Alien cuentan con dos elementos comunes: el enemigo, el alien; y la heroina, Ripley (Sigourney Weaver). Sin embargo, Alien Aliensson dos películas muy distintas: la primera es un thriller de terror en el que el monstruo persigue a cada uno de los personajes de la historia; mientras que la segunda es una pieza de acción en la que pasamos a la caza, por parte de los humanos, del Alien mediante la operación de rescate.
En este caso son dos películas completamente distintas que hablan en un mismo marco de cosas diferentes, pero que indudablemente forman parte de una saga y por tanto una es secuela de otra.

Before Surnise

El caso de las dos películas de las dos películas de la que hablaré a continuación es mucho más interesante desde mi punto de vista. Ellas son: Before Sunrise Before Sunset de Richard Linklater. Estas dos películas, parte de una supuesta trilogía que acabaría el año que viene con Before Midnight; tiene la mayor parte de elementos comunes: mismos personajes protagonistas, mismas herramientas narrativas, un escenario similar en cada caso… Sin embargo, en su contenido se convierten en dos películas completamente distintas. Y eso se debe a sus protagonistas, que han cambiado lo suficiente para que su discurso durante todo el metraje, aunque unido a unos valores que los forman, hayan cambiado.

Vayamos poco a poco. En Before Sunrise, película del año 1994, los protagonistas Jesse (Ethan Hawke) y Celine (Julie Delpy) tienen poco más de 20 años cuando se conocen en un trayecto de tren Budapest – París. Él tiene que coger un vuelo desde Viena, pero tendrá varias horas en las que no hará nada, sólo dar vueltas por la ciudad pasando la noche hasta que llegue la hora de coger el avión de vuelta a los Estados Unidos (de donde es él). Tras convencer a la muchacha de que se baje con él y pasen juntos el día/noche, comienza una conversación entre ambos, con la capital Austriaca como escenario en el que los dos pasaran una romántica velada.

Este primer episodio de la trilogía es una llamada al romanticismo puro, marcado por el carácter de juventud de los personajes protagonistas. Los dos están descubriéndose aún a sí mismos. Son muy inocentes, creen en el amor como máxima, creen en el romanticismo. Son dos personas que viven completamente en el presente. Sin pensar en el futuro, sin pensar en qué ocurrirá mañana. Durante un instante, como un sueño, como un día que se encuentra en el vacío, en el que nada sucede y sólo están ellos y la ciudad a sus pies; pueden vivir como si no hubiese nada más que el momento en el que se encuentran.

Este vivir en el presente es el que hace que los dos jóvenes, que a última hora deciden quedar en ese mismo lugar, pero seis meses más tarde; no sepan nada de los otros. Dirección, teléfono, ni siquiera apellido. Son sólo Jesse de Estados Unidos y Celine de París. Es todo lo que saben. Hasta su próximo encuentro, seis meses después. Lo que nos lleva al segundo episodio.

Before Sunset

En Before Sunset nos encontramos nueve años después del día en el que ambos se conocieron. Jesse ha escrito un best-seller cuya historia esta basada en el día que ambos pasaron en Viena. Se encuentra en un tour de promoción del libro por Europa y va a pasar sus últimas horas en París, antes de partir de vuelta a Nueva York, cuando Celine aparece en la librería donde está haciendo un Q&A. Jesse tiene sólo un par de horas antes de partir, pero los dos van a tomarse un café para ponerse al día.

Así descubrimos que ella no apareció ese día, seis meses después de Viena, y que como no sabían nada el uno del otro, no pudieron contactar y, por tanto, nunca más volvieron a verse. Comienzan a contarse su vida, sus ideas. Ahora los dos se encuentran en la treintena, ella es una fracasada en el aspecto amoroso, él tiene mujer e hijo; pero, no es feliz. Según evoluciona la película podemos ver cómo los dos han cambiado, no sólo físicamente, sino también psicológicamente. Ambos han madurado (muy evidente en el caso de Jesse) y han cambiado. Mucho.

En esta segunda parte vemos una conversación, no entre dos jóvenes optimistas, alegres, viviendo el presente. Sino sobre dos adultos que viven en el pasado. Son dos personas que saben que vivieron el mejor momento de su vida y que tratan de olvidarse, de no agarrarse a él, pero les resulta imposible. Es su vara de medición, nada es mejor que eso y nada lo será. No hablan de lo que es el amor o lo que puede ser, o lo que buscan en él. Sino de lo que no es, lo que no han encontrado y nunca encontraran. Y tu, como espectador, ves lo infelices que ambos son, menos en esas pocas horas que acaban de volver a reunirse. Podríamos decir que Before Sunrise Before Sunset son dos películas de una misma trilogía; pero es indudable que funcionan perfectamente como películas independientes entre sí. Pues, aunque cuenten con mismos personajes protagonistas y mismos elementos formales, la realidad es que hablan de cosas distintas. Con un mismo tema común, mantienen dos visiones muy distintas entre sí, muestran un cambio absoluto de una a otra. 

El año que viene se estrenará la continuación. Se volverá a dar un salto de nueve años. Muy interesante saber qué habrá ocurrido tras el gran acertado final de Before Sunset. Veamos en qué se han convertido estos dos personajes. Y no dudo que los espectadores que viesen en su momento la primera de las películas y después la segunda, volverán a identificarse con esta tercera. Porque, más que nunca, esta serie de películas representa una generación y la evolución de esta. Director, actores; todos tratan de representar la evolución de sí mismos durante los años que separan las películas. Creo que eso es evidente y por eso funcionan tan bien.

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Ahora sí, ahora no

03/06/2012

Ayer vi Snow White and the Huntsman (Rupert Sunders, 2012). Y juro que mi decepción fue mayúscula. No porque tuviese expectativas. A estas alturas ya todo sabemos lo que estas películas nos ofrecen y, por eso, si no vamos predispuestos a ello se debe a nuestra ingenuidad, y nada más. No. La cuestión fue que aún sabiendo a lo que iba la película resultó aburrida, salvo en un par de ocasiones, donde los despropósitos mostrados hicieron que soltase una carcajada. Ganándome así miradas entre la gente de mi alrededor.

La generosa Ravenna bañada en la leche que repartirá entre los necesitados

Pero bueno, este post no es para destrozar la película sin más. Sino que es para decir cuál creo que es el problema por el que no funciona.

No me meteré en el tema de hasta que punto Kristen Stewart es más hermosa que Charlize Theron. Sino en otra cuestión. Personajes planos. Creo que todo se reduce a eso. Sí, es Blancanieves. ¿Y?

Cuando vemos un película, puede que nos interese la historia, por el motivo que sea; pero, lo que nos tienen que atrapar son los personajes. Y si tenemos a personajes planos, sin conflicto interno, sin intenciones apenas. Entonces, ¿cómo van a resultar interesantes al espectador?

Esto es algo que, por otro lado, tiene una ventaja muy clara: no se necesitan grandes actores. Si Stewart y Hemsworth lo están petando ahora, pues nada, les damos el papel. Total, para lo que van a hacer en cámara, da igual que tengan horchata en sangre.

Sólo hay, en toda la película, una excepción: Ravenna. La malvada reina está interpretada por una actriz de verdad, lo que le hace capaz de crear un conflicto interno en el personaje. Nimio, sí. Pero, te lo crees, que ya es más que lo que ocurre con los otros tres personajes de más protagonismo de la historia. Personajes cliché sin conciencia propia, que actúan sin saber por qué (SPOILERS):

  1. William: Amigo de la infancia. Destinado a ser su amante. Se siente culpable por haberla abandonado. Cuando oye que está viva no lo duda y, como la ama, se lanza a internarse en el Bosque Oscuro junto a sus enemigos (que lógicamente desconocen quien es a pesar de ser el hijo del líder rebelde) para salvarla. No hay más preguntas.
  2. El cazador: Es un borracho. Va, me lo creo. Está martirizado por la muerte de su mujer, de la que se siente culpable. Sin embargo, parece que esto sólo sucede cuando alguien la menciona, mientras tanto no parece que le ocurra nada al respecto. Umm… sospechoso. Supuestamente se mueve por el oro, pero no duda en renunciar a él para marcharse al averiguar la identidad de Blancanieves. Pero, cuando ve el fuego, vuelve. Y ya lo había hecho en dos ocasiones distintas. Decir que no y al medio minuto decir que sí. Se enamora de Blancanieves, pero no ha tenido tiempo ni de hablar con ella apenas. Sin embargo, por supuesto, es su verdadero amor, porque al besarla ella se despierta. Dice que le seguirá a cualquier parte. Como si fuera un gran logro conseguido por la muchacha. A mí, desde el principio, me parece que el hombre no tiene mucha idea de lo que quiere. Se le convence muy fácilmente. Menos mal que en ese reino no hay demasiadas sectas. No hay más preguntas.
  3. Blancanieves: De pequeña todo el mundo la quiere. Se supone que por su belleza. Pero no, leñe, es que la actriz que le interpreta de niña es muy mona y se le ve lista a la muchacha. Pero, la encierran en la pobre y a la chica se le comienzan a escapar las ideas y se queda con la cara de atontamiento constante de la gran actriz llamada Kristen Stewart. Eso sí, después de años de encierro, la chica es rápida como la que más. Todo el mundo en el Reino reconoce su rostro, aún cuando supuestamente se encontraba muerta (guardias, pueblo llano, todos). Todo el mundo le dice que es la elegida, pero ella muestra indiferencia hacía los comentarios. Hace como que no existen. Pero, muere. Y revive. Y entonces lo tiene claro, y entonces sabe soltar discursos épicos. Y entonces, con cuatro frases cutres convence a todos los rebeldes (a los que ya se les ve que tal como está su posición tampoco les hace falta mucho más para lanzarse contra un castillo enorme sin dudarlo). No tiene ni guarra idea de pelear. Pero, se pone una armadura y vamos, sin parar de dar mandobles a diestro y siniestro. Y, por supuesto, será una reina magnífica. No hay más preguntas.

(FIN SPOILERS)

Actúan llevándose por la historia. No toman decisiones coherentes. Toman las decisiones que deben tomar para seguir el rumbo del esquema preestablecido en muchas películas anteriores. No muestran antecedentes que expliquen sus cambios de actitud. No muestran nada.

Por jugar con la manzanita

Ni siquiera los pobrecitos enanos, interpretados por grandes actores a la altura de  Ian McShane (posiblemente el mejor de toda la peli) o los casi a su nivel Bob HoskinsRay WinstoneNick Frost y Toby Jones. Ni siquiera estos, al principio 8 y luego 7, tienen coherencia con lo que te han contado ellos mismos sobre sí. El único que la cumple es Muir (Hoskins), el resto sólo le siguen por tocar a un venado.

Y, ahí llegamos a la parte más divertida de la película. Tres instantes en los que se me escapó una carcajada y otro en el que me dio un subidón de azúcar (POSIBLES SPOILERS):

  1. Blancanieves rezando el padre nuestro: Única mención religiosa explícita. Con cola. No pega con el personaje. No pega con la situación. No pega con el conflicto. Pero, imagino que el guionista vería muy necesario poner esa escena por… bueno, porque quién no querría ver a Kristen Stewart rezando el padre nuestro, ¿no?… Vale.
  2. Las cicatrices nos protegen: Ravenna se alimenta de la belleza. Ya lo hemos visto. Así, ninguna mujer está segura. Pero, un gran grupo de mujeres pseudo-amazonas a descubierto la clave… dos cortes en la mejilla. Así no somos hermosas. Vale.
  3. Te voy a decir exactamente quién eres y lo que puedes hacer si sobrevives a esta trampa de la que tan fácilmente te van a sacar: No es James Bond, no. Pero, da igual. Ravenna no duda un instante en decirle todo lo que sabe a Blancanieves (pensando que se la va a cargar en el instante, claro). Supongo que la malvada bruja se sentía sola y pensó que estaría bien contarle a Blancanieves que sólo ella podía matarla. Y, de repente, justo, llega el verdadero William y el Huntsman y ella desaparece. Qué fallo. Vale.

Por último, destacar el santuario. Ese lugar mágico. Hermoso. En el que las hadas (que vuelan por lo que tienen motor de inercia propio) se meten y salen (literalmente) de los animales que viven. En el que todo es bonito. En el que los venados tienen flare venido de ninguna parte para reflejar en la cámara antes de convertirse en mariposas. Subidón de azúcar. Gracias.

(FIN SPOILERS)

Y por favor, dejad el flare de post-producción. En serio. Optical Flares es un programa magnífico. Pero, no hace falta demostrarlo cada dos minutos de película. JJ Abrams ha creado una escuela que acabará con el mundo.

Tiempo al tiempo.

Puntuación: 4/10

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Me he criado como estos toros. Sin nadie a quien proteger.

31/05/2012

Fue la enviada por Belgica a los Oscar este año. Estuvo nominada y fue vencida por Nader y Simin. Todo el mundo tiene buenas palabras sobre esta película belga. Pero no creo que estén totalmente fundamentados. En mi caso no los comparto. Pero, bueno, lo primero es lo primero:

Se centra en Jacky Vanmarsenille, un joven ganadero que entabla relación con un veterinario sin escrúpulos que le propone un pacto poco ortodoxo con un comerciante de ternera de la región flamenca del país. El asesinato de un policía federal y la confrontación con un oscuro secreto de su infancia, pondrán en marcha una cadena de acontecimientos de gran alcance. (FILMAFFINITY)

La historia no está mal y aunque visualmente es destacable; la noto con muchas carencias. Me resultó un relato demasiado irregular. La interpretación de Jacky, realizada por Matthias Schoenaerts (y que le valió llevarse el papel protagonista junto a Marion Cotillard en la recién estrenada en Cannes De rouille et d’os de Jacques Audiard), es muy buena, apoyada mucho también en la prótesis nasal que se marcaron en el departamento de maquillaje y el brutal estado físico en el que se muestra en la película. Sin embargo, me parece que no es un personaje tampoco excesivamente complejo. Es un animal. Un toro de los que cuida. Sea por su naturaleza o por sus inyecciones de testosterona, el hecho es que como él dice es una bestia.

Y creo que ese es el problema del relato. Tenemos un personaje que no nos resulta del todo atractivo. Con un aspecto de bestia que no nos atrae y un conflicto interior que no termina de engancharnos, únicamente nos acaba resultando interesante; pero no explotado lo suficiente para que le acompañemos.

Y, por si fuera poco, este personaje se ve metido en un problema con la policía, sin que él lo sepa durante 1:40h y que además se debe a una simple casualidad.

Pero, ahí no acaban las casualidades. Su amigo de infancia es informante de la policía. Se supone que es una especie de secundario con protagonismo. Pero, es un personaje plano. No sabemos por qué es informante. Se le trata de dar una profundidad con su aspecto de homosexual con interés en uno de los policías que es su contacto, pero en ningún momento se muestra algo que haga que la justificación de sus acciones sea esa.

Así, mientras por un lado tenemos una trama policial para resolver un asesinato del que no se nos muestra apenas y que además nos la acaba trayendo floja, porque no interesa para nada. Al otro lado está la propia historia de Jacky antes de que le quiera pescar la policía. Una trama en la que vuelve a acercarse a la chica que le gustaba cuando era niño, pero a la que tuvo que renunciar cuando su demente hermano le destrozó a él la vida. Y, sin motivo tampoco, a mitad de película quiere volver a verla. Y la sigue. Y le compra colonia. Y le mira inexpresivamente en una discoteca. Y se convierte en una bestia.

Y en el climax de la película (SPOILER)

Sabiendo que le busca la policía va a buscarla. Pero, ¿para qué? ¿Por qué va? Vale, sí, porque fue a la granja. Pero, ¿por qué se queda? ¿Por qué se deja atrapar tan fácilmente? ¿Qué le hace atacar a los policías dentro del ascensor, cuando sabe que eso no puede acabar bien?

(FIN SPOILERS)

Ahora, así, mientras lo escribía, me he dado cuenta de que tiene más lagunas de lo que creía. O no tanto lagunas. Posiblemente el guionista sepa el porqué de todo lo comentado. Tenga una explicación para todas las preguntas que he planteado. Pero, si han sido incapaces de mostrarlo en la pantalla, creo que es un problema.

A todo esto. Sigo prefieriendo Rundskop a cualquier película blockbuster de las que veremos este verano (menos The Dark Knight Rises, por supuesto). Porque, con todo, es cine Europeo y se nota en cada plano.

Nota: 6/10

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Vergüenza

18/02/2012

Ayer se estrenó, finalmente, en España Shame (Steve McQueen, 2011) segunda película de Steve McQueen que ya había demostrado una mano distinta a la convencional en su anterior película, Hunger (Steve McQuenn, 2008) que contaba, al igual que como en esta ocasión con un magnífico Michael Fassbender, la historia de la huelga de hambre del miembro del IRA Bobby Sands.

Y, de nuevo, se mostró excelente en esta nuevo film. La película venía precedida de magníficas críticas ya desde el festival de Venecia y en todas se hablaba de cómo llegaba a marcar la película en el espectador.

Brandon (Michael Fassbender) es un treintañero neoyorquino con serios problemas para controlar y disfrutar de su vida sexual. Se pasa el día viendo páginas pornográficas y manteniendo contactos con solteras de Manhattan…

La vergüenza de Brandon patente

Y esta sinopsis resume la película, pero no refleja para nada lo que es. Shame no cuenta la historia de un treintañero de tiene problemas con el compromiso o la simple muestra de cariño. No de la forma tradicional. Shame es una película muy compleja, una película que trata los sentimientos de los personajes de una forma no reveladora.

Fassbender  muestra perfectamente la complejidad del personaje de Brandon, que no es capaz ni de aceptar con comodidad el abrazo de su hermana Sissy (una formidable Carey Mulligan que cada día muestra más y más sus magníficas dotes interpretativas). Un personaje que se encuentra centrado de una obsesión que le destruye sin apenas darse cuenta.

Uno de los temas de los que se habla en Internet alrededor de ésta película es sobre la cantidad de escenas de sexo que hay y los varios desnudos frontales de Michael Fassbender (algo que, aún así, hay que recordar que ya hizo también en Hunger su anterior película con McQueen). Sin embargo, lo que puede ser morboso y llamar la atención en los blogs y medios de noticias, ya no lo es una vez la película es iniciada. Hay un momento en el que te olvidas de lo que ves literalmente en la pantalla y pasas a tomar conciencia de lo que significa aquello que estás viendo.

De hecho, estas escenas, que están retratadas con una fotografía preciosa, llegan en momentos a producir cierta vergüenza ajena al espectador. Se muestra tan “natural” de una forma no tan estilizada y dentro de un contexto en el que el espectador no siente morbo por lo que ve, ni se acerca, sino que quiere que acabe ya y no ver más de lo que ahí sucede. Un poco por los tabúes de la sociedad que todos llevamos marcados, y otro por el significado y lo que las escenas nos están mostrando.

Pero, McQueen nos impide dejar de ver porque sigue su tendencia de escenas largas, vacías incluso y planos secuencia (no total secuencia, pero que llevan la mayor parte de ella) como ya había hecho en Hunger. En su primera película se había centrado, sobretodo, en un plano-secuencia que tenía lugar entre Sands y un cura, un gran diálogo con una fotografía excelente y que a pesar de mostrarnos un plano general nos mantenía constantemente atentos:

Nunca imaginé a McQueen así

En esta ocasión, McQueen no se centra en una sola y gran secuencia como en Hunger, pero tiene multitud de pequeñas secuencias que rueda en un único plano, lo que hace otorgar un ritmo a la historia que le pega magníficamente. Son escenas con mucha importancia del silencio, del trabajo de actores. Tanto de cara a la cámara, como en la conversación nefasta y a trompicones de Brandon y su compañera de trabajo Marianne (Nicole Beharie); como de espaldas a ella, en la conversación/discusión de Brandon y Sissy en el sofá mirando a la televisión.

Unido a una música magnífica, McQueen logra, sin la gran artificidad de los planos plásticos y artísticos de Kar Wai Wong, una especie de poesía en algunas escenas, a la vez que en otras con la misma “poesía” logra transmitir crudez, naturalidad y vergüenza.

El mejor ejemplo de ello está en el inicio de la película. Diez minutos sin apenas diálogos, con la música acompañando en todo momento a unas imágenes preciosas y, además, haciéndonos ver a la perfección la vida de Brandon y la monotonía/obsesión que la acompaña.

Película de amor/odio, en mi opinión, pero que es fundamental ver. Y que demuestra, como siempre, que lo de los premios y nominaciones no tiene nada que ver con las películas que se hacen y su calidad. Sino mirad la lista de nominados a los Oscar este año y hablamos.