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El falso patriotismo de Campofrío

17/12/2012

Esta tarde me he llevado una desagradable sorpresa. De repente, he visto el nuevo anuncio de Campofrío. Después del gran anuncio de los cómicos del año pasado, este año han tratado de seguir la línea con este video, que ha gustado a todo el mundo, al parecer:

Y yo me he enfadado mucho al verlo. Porque me ha parecido un video panfletario, ideológico y que trata de llevarnos a asumir un orgullo patrio totalmente falso.

Para comprender bien por qué opino esto, es fundamental ver el siguiente video. Hace más de cuatro años, Raúl Minchinela, explicaba en su famoso videoblog Las reflexiones de repronto el extraño caso de la metáfora representada por Godzilla desde sus inicios.

Aquí se explica cómo Godzilla en sus inicios, en los años ’50, era una representación de la bomba H americana. Se trataba del invasor extranjero que venía a destruir la pobre ciudad japonesa. Sin embargo, con el paso del tiempo, y la popularidad del monstruo, Godzilla pasaría a convertirse en el símbolo de Japón. Japón asumiría el monstruo como algo nacional e incluso Godzilla ayudaría a salvar la nación en películas posteriores, las típicas películas de enfrentamiento contra otros monstruos. En los casos de Godzilla vs … Godzilla sería el defensor del país ante la amenaza externa.

Hay sociedades que hacen símbolo de las derrotas y otras que se ciegan en la victoria. En España recordamos nuestros mayores fracasos, como la Guerra de Cuba o la Armada Invencible. Gozilla podría ser Español, pero dificilmente veríamos a los norteamericanos hacer una película en la que se salvasen con la ayuda de un país extranjero.

Esto, que quizá pueda parecer no tener nada en común con el anuncio de Campofrío puesto arriba, en realidad es exactamente lo mismo que se muestra en el video.

Tenemos a un Fofito que nos dice claramente que tenemos que mirar al pasado. No hay nada de orgullo en presente o futuro. De eso no podemos estar orgullosos. Todo orgullo patrio que podamos encontrar estará en lo que ya hemos hecho. ¿Y por qué es esto? Fácil, porque al haberlo hecho ya ha sido visto por los demás y, por tanto, establecido como una buena o mala cosa.

Para comprender esto mejor cojamos la lista que en este mismo anuncio se hace de cosas de la que los españoles debemos estar orgullosos:

7 premios nobel. Primeros en las listas de donación de órganos. Idiomas: castellano, euskera, catalán, gallego, valenciano (el valenciano no es un idioma oficial de España), el bable (tampoco es un idioma oficial de España). 7 oscars de Hollywood. El Silbo Gomero. Los deportes. Tren alta velocidad. Generación del 27. El Quijote. La fregona. La paella. Las torrijas. Velazquez. Los yayoflautas. Las magdalenas. Infraestructuras.

De esta lista, la mayor parte de ellas son cuestiones que se deciden en competición con otros países o personas (premios nobel, deportes, donación de órganos, oscars, etc.). Son todos reconocimientos externos hacía la victoria en un tipo de competición.

Otra gran parte de ello son reconocimientos que otros nos hacen desde el extranjero. Un reconocimiento dado a una forma de realizar las cosas: la pella, el Quijote, la fregona, el silbo gomero, el AVE… incluso la mención de las infraestructuras, que tenían como objetivo una búsqueda del reconocimiento externo, que otros viesen lo bueno que éramos en este sentido. De nuevo, tenemos un reconocimiento hacía algo de producción española, pero desde un punto de vista extranjero. Son nuestros vecinos de otros países los que nos dicen que lo hemos hecho bien. 

La única pequeña parte de esta lista que marcan cosas que los españoles reconocemos como nuestras sin que estén consolidadas en el extranjero (yayosflautas, torrijas, magdalenas…) en el anuncio funcionan como un contrapunto humorístico en el caos que se está produciendo en la escena en el que se hace el listado. Aunque se manifiesta como orgullo propio, indicado por nosotros mismos; en esta parte de la lista lo que se deduce es que nuestra opinión no tiene que ser tomada a cuenta. Todo esto es muy gracioso, pero da igual. No puedes tomarlo como orgullo porque los de fuera no lo ven como tal y, por tanto, no cuenta. Si no está valorado desde fuera no tiene ninguna relevancia. No sirve para nada. Para que puedas tener reconocimiento propio de algo, dicha cosa ha de ser, a su vez, reconocida por otros.

La escena más vergonzosa del anuncio, sin duda alguna, es aquella en la que le gritan a Fofito mientras va andando por la calle: ‘No te olvides de los jóvenes. Que exportamos la generación más preparada de la historia’ a lo que añade una muchacha que se aleja con una maleta: ‘Pero, volveremos’. Aquí se manifiesta de misma manera la idea anterior. Tenemos una gran generación, la más preparada. Pero, no hay lugar para ellos. Han de salir a fuera y consolidarse como algo de lo que sentirse orgullosos y entonces, y sólo entonces, sentiremos el orgullo hacía ella. El volveremos en realidad quiere decir ‘volveremos y estaréis orgullosos de nosotros’ y eso orgullo se deberá a que los demás, los habitantes de esos países de los que vuelvan, nos dirán lo buenos que eran y el orgullo que deberían hacernos sentir. En ese momento, cuando se hayan consolidado también externamente es cuando finalmente podremos sentirnos orgullosos de la generación.

Todo esto algo que no sucede en otros países. Volviendo al caso americano (mayor ejemplo en este sentido), ellos se sienten orgullosos de muchas cuestiones que creen motivo de orgullo nacional: patriotismo americano, regulación de armas, el modelo de boy scout y el american way of life… Desde el exterior no es visto como algo de lo que sentirse orgulloso, pero a ellos no les importa. Toman orgullosamente aquello que creen que les define, sin importar si el resto lo ven de la misma manera. Lo mismo ocurre en otros países como Alemania o Francia.

Sucede en países con una mentalidad distinta a la nuestra. Países que se definen a sí mismos como nación, no se ven definidos por los demás. En España nos definimos desde fuera. Nos definimos por nuestras derrotas y necesitamos a los demás para que nos digan de qué debemos sentirnos orgullosos. Y, el verdadero problema, es que anuncios como este hace que asumamos esta indicación externa como una elección propia. Pensamos que el reconocimiento que nos hacen, en realidad es uno que nos estamos haciendo nosotros mismos. Cuando no es cierto.

No digo que parte de estas cosas no deban ser motivo de orgullo. No ataco ni tan siquiera a la idea de identidad nacional (de la que, a decir verdad, cada vez me encuentro más contrario). Lo que hablo aquí es de cómo este anuncio refleja una España en la que tratamos de hacer nuestro lo que vemos está consolidado fuera. Nuestros actores o directores sirven cuando alguien del extranjero lo ha dicho. Nuestro fútbol es bueno si hemos ganado más allá de nuestras fronteras. Un científico vale si ha recibido un premio sueco o le han nombrado en una revista americana. No critico el objeto del orgullo en sí mismo sino la forma.

Al final, este reconocimiento que hace Campofrío a nuestro orgullo patrio, no deja de ser el Godzilla alzándose ante el Sol Naciente. El enemigo invasor que acaba siendo asumido como símbolo del país y orgullo de la nación. Nuestro icono como identidad que antes ha tenido que ser aceptado por el resto del planeta.

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30 minutes after: Sound of my voice

29/09/2012

30 minutes after es una sección de crítica cinematográfica en la que las críticas se han escrito aproximadamente treinta minutos tras el visionado de la película, apuntando de esta forma las primeras impresiones, sin ser analizadas, contrastadas o influidas externamente.

Sound of my voice (Zal Batmanglij, 2011) fue una de las películas de las que más se oyó hablar en el festival de Sundance 2011. Se trata de una película de corte independiente, protagonizada por Brit Marling, muy conocida también ese año por ser la protagonista de Another Earth (Mike Cahill, 2011).

Sinopsis: Trata sobre una pareja que se infiltra en una secta en el valle de San Francisco y conoce a su líder.

Guión: El guión resulta de inicio bastante interesante. Tiene un guión que simplifica mucho lo que podría tratarse de una trama mucho más complicada y elaborada; pero que, sin embargo, funciona y hace que puedas comprender fácilmente, sin comerte la cabeza, lo que sucede. A pesar de que la trama principal es predecible en varios momentos, Batmanglij consigue que uno se olvide de ello gracias a los giros argumentales que, aunque no espectaculares, hacen que la historia tome una dimensión distinta en el momento en el que se está convirtiendo en algo ya visto en más ocasiones.
Como muchas películas están haciendo últimamente, la última escena redefine la película, de forma sutil (aunque podría serlo más aún), pero eficaz.

Realización: Se trata de una película sencilla. No cuenta con grandes aspavientos, ni planos imposibles, pero la historia no los pide; lo cuál hace que lleve un ritmo excelentemente acorde con el argumento de la película. Sin embargo, la separación de cada una de sus secuencias de forma numérica mediante un título en pantalla, como si se tratase casi de un libro; es innecesaria y puede llegar a sacar al espectador de la historia en algún momento.

How commitment are you, Peter?

Producción: Como película Independiente que se precie; cuenta con muy buena producción. No tiene apenas localizaciones, todas ellas muy sencillas; y que cumplen con su cometido perfectamente. Se nota que todo está cuidado y medido a las necesidades del guión; o viceversa. No choca de ninguna manera nada extraño. Sabemos que, aunque no debería, en muchas ocasiones sucede así.

Opinión: Creo que la película consigue tomar un tema, desgraciadamente más cotidiano de lo que debería, como son las sectas; y tratar de analizarlo sencillamente con una vuelta de tuerca argumental. El hecho de que la líder de la secta diga venir del futuro (no estoy spoileando mucho la película por decir esto, tranquilos), plantea una duda constante sobre si es cierto o no esta afirmación, que se mantiene hasta el final de la película; algo que se debe por una lado al guión en general, que administra perfectamente la información que va proporcionando al espectador según avanza la película; y por otro lado, más específicamente al personaje de Maggie (Marling) que resulta tan hipnótico y extraordinario que es imposible llegar a creerla como una timadora.

Lo Mejor: La actuación increíble de Brit Marling. Hipnótica y cautivadora.

Lo Peor: En algún momento, la trama principal puede ser un poco predecible.

Nota: 7/10

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Die Welle (Dennis Gansel, 2008) – Alemania

09/01/2011

“HEMOS APRENDIDO LA LECCIÓN”

* Por problemas técnicos este post ha sido posteado un día más tarde de lo deseado.

Hoy me ha tocado hacer viaje de vuelta a Madrid. Si algo me encanta de estos viajes es la posibilidad de ver una película sin molestia y concentrado al 100% en ella, pues no hay nada mejor que hacer con el tiempo que estoy en el tren. Que este tiempo esté malgastado o no depende de la opción elegida para pasar los 197 minutos del viaje.

El de hoy no lo ha estado.

La elección de esta mañana ha sido Die Welle (La ola, Dennis Gansel, 2008). Una película de la que había oído muy buenas críticas, pero que no me había decidido a ver hasta ahora. La he visto en VO, como siempre, lo cual refuerza más aún la película y he de decir que me ha gustado mucho. No sólo cómo está rodada, algo que ya sólo por ser Europea y además Alemana ya es algo que me gusta, sino también por lo que habla, cómo lo dice y las conclusiones que se pueden sacar al respecto.

La película muestra perfectamente la fina línea entre una práctica con la que se trata de demostrar que Alemania puede tener una dictadura ahora mismo como cualquier otro país lo tendría. El argumento de “hemos aprendido la lección” no puede aplicarse allí, al igual que, creo yo, no podría aplicarse en este país. No hay circunstancias que provengan un totalitarismo. Miles de ellas permiten que se cumpla, que es distinto. Personalmente, creo que es algo que se está viendo en Venezuela últimamente con todo el poder que Hugo Chavez está obteniendo poco a poco y cómo se le está permitiendo que lo tenga. De todos modos, no me quiero desviar del tema.

A lo que iba. Si algo me ha gustado de la película es que demuestra cómo podemos cambiar. Para bien y para mal. El protagonista, el profesor que está al cargo de experimento/demostración, Rainer Wenger (Jürgen Vogel), es típico profesor que todos hemos querido tener. Enrrollado, joven, amable, okupa en su años de juventud, etc. En la semana de proyectos del instituto donde trabaja quiere dar el curso sobre el anarkismo. Sin embargo, no se lo permiten. ¿Por qué? Porque los cursos deben demostrar los buena que es la democracia
Para empezar aquí se ve un reflejo muy bueno de nuestra realidad. No mostremos lo demás no vaya a ser que guste. Desde mi punto de vista, el anarkismo es un gran ideal que es imposible, hoy en día, que se lleve a cabo, se cae por su propio peso. El temor a que se propague no es más que el temor a que la gente piense distinto. Pero, me vuelvo a ir.

La cuestión, es que a Rainer le toca dar el curso sobre la autocracia. Y, entonces, en la primera clase sale la pregunta en la que toda la película se centra: ¿Podría darse un totalitarismo hoy en día?
Y es lo que Rainer trata de demostrar. Que un movimiento totalitarista es muy posible. Basado principalmente en una cosa. La confusión del grupo con el movimiento. Se crea un grupo sin distinción social, en el que todos son iguales (conseguido gracias al uso de un uniforme) etc.; pero, al final, se acaba luchando contra aquellos que no piensan igual que tu. Aquellos que no tienen la misma ideología que el movimiento. Un movimiento que en ningún momento ha nacido con una ideología.

Y esa es la clave de la película. Incluso sin ideología alguna, se puede crear un movimiento totalitario.

Lo mejor de todo es que la historia está basada en hechos reales. Ahora en cuanto disponga de Internet buscaré qué ocurrió realmente, dónde y qué pasó después del gran final de la película.

Un filme más que recomendable. No es muy pesado. Ni trata de meter con taladro qué bueno es toda la democracia. Que malo el totalitarismo. Desde mi punto de vista, muestra que no todo lo que creemos imposible lo es. No para lo bueno, ni mucho menos para lo malo.

Una película para ver.

Mein Note: 8/10